Me despedido de ti, siendo tu mismo un yo en VOZ MENOR,
Y no me preguntes mas en que mes cambiaremos de aires, o de que plato probaremos los pocos manjares con sabor a pobre. Me aparto de ti, como hoja otoñal
cayendo de un árbol ya con frío y con arrugas – cayendo lentamente – y es que me aparto de ti lentamente.
No me esperes en la puerta de siempre, o en la pista de siempre o en ese bar
donde nunca fuimos, no me esperes con un libro, y menos con un Vallejo puesto en la mesa
de ese Café. No me recites mas ESPERGESIA. No me pidas un whisky con hielo, por mas que sepas que el segundo vaso me va a gustar mas que el primero.
Me despido de ti, porque yo soy menos que tu, en palabra, en capacidad, en solución,
No espero que recuerdes el mes en el que nací, porque ni yo lo tengo claro....y se que tu solo recuerdas el mes que te dije, ese, el noveno pudiendo ser el octavo.
( y es talvez el octavo mes del día segundo que nace un niño, mestizo, con un peso estable, ideal, con un solo apellido, con un solo nombre, con una sola madre, en una ciudad peligrosa, “ ¿firma del padre? - ” ). No me preguntes mas sobre mi vida que solo
recuerdo gotas de aquella, mi primera vida. Un patio, grande, cerca de la playa, el distrito magdalena, un triciclo ( azul, con rojo, con las llantas amarillas), al frente
una vecina, adinerada, un escarabajo blanco estacionado en el garaje, (meses después esa vecina convirtiese en la mejor amiga de mi mamita, mas mi madre me rompe la boca y mami que me la cura) – es un tema complicado de entender. ¿qué será de su vida, se acordara de JULIO CORNEJO, hijo de un tal Luis cornejo y lucia algo?.
Volvamos al tema JULIO DIAZ, hijo de Don Guillermo Diaz, y Doña Graciela Taramona. Me despido de ti, entre llantos y miradas de auxilio, y es que tu vales mucho, y yo advierto que sin mi a tu costado llegaras lejos, y es que conmigo te pierdes. Me despido de ti y es que soy demasiado pesado para que me cargues, tengo el peso de mi alma y de mi vida, llevo encima kilos de amargura y de llantos comprimidos, de complejos, ( de inferioridad y uno que otro de superioridad), peso 3 veces mas que tu, y tu solamente andas ligero, despreocupado e inocente. Me despido de ti Julito, porque ya no entras en mi cuerpo, porque tus palpitaciones van mas rápidas que la mía. Porque eres superior a mi, y no te dejo ser o estar libre. Adiós y se alguien mejor que yo.............
NO PRENTENDO QUE SE COMPRENDA.
Y no me preguntes mas en que mes cambiaremos de aires, o de que plato probaremos los pocos manjares con sabor a pobre. Me aparto de ti, como hoja otoñal
cayendo de un árbol ya con frío y con arrugas – cayendo lentamente – y es que me aparto de ti lentamente.
No me esperes en la puerta de siempre, o en la pista de siempre o en ese bar
donde nunca fuimos, no me esperes con un libro, y menos con un Vallejo puesto en la mesa
de ese Café. No me recites mas ESPERGESIA. No me pidas un whisky con hielo, por mas que sepas que el segundo vaso me va a gustar mas que el primero.
Me despido de ti, porque yo soy menos que tu, en palabra, en capacidad, en solución,
No espero que recuerdes el mes en el que nací, porque ni yo lo tengo claro....y se que tu solo recuerdas el mes que te dije, ese, el noveno pudiendo ser el octavo.
( y es talvez el octavo mes del día segundo que nace un niño, mestizo, con un peso estable, ideal, con un solo apellido, con un solo nombre, con una sola madre, en una ciudad peligrosa, “ ¿firma del padre? - ” ). No me preguntes mas sobre mi vida que solo
recuerdo gotas de aquella, mi primera vida. Un patio, grande, cerca de la playa, el distrito magdalena, un triciclo ( azul, con rojo, con las llantas amarillas), al frente
una vecina, adinerada, un escarabajo blanco estacionado en el garaje, (meses después esa vecina convirtiese en la mejor amiga de mi mamita, mas mi madre me rompe la boca y mami que me la cura) – es un tema complicado de entender. ¿qué será de su vida, se acordara de JULIO CORNEJO, hijo de un tal Luis cornejo y lucia algo?.
Volvamos al tema JULIO DIAZ, hijo de Don Guillermo Diaz, y Doña Graciela Taramona. Me despido de ti, entre llantos y miradas de auxilio, y es que tu vales mucho, y yo advierto que sin mi a tu costado llegaras lejos, y es que conmigo te pierdes. Me despido de ti y es que soy demasiado pesado para que me cargues, tengo el peso de mi alma y de mi vida, llevo encima kilos de amargura y de llantos comprimidos, de complejos, ( de inferioridad y uno que otro de superioridad), peso 3 veces mas que tu, y tu solamente andas ligero, despreocupado e inocente. Me despido de ti Julito, porque ya no entras en mi cuerpo, porque tus palpitaciones van mas rápidas que la mía. Porque eres superior a mi, y no te dejo ser o estar libre. Adiós y se alguien mejor que yo.............
NO PRENTENDO QUE SE COMPRENDA.