Yo empecé a escribir el 9 de abril del 2000, cayó domingo. El sol estaba mostrando su sombra y la desilusión iba mostrando la luz que me acompañaría por unos buenos meses. Luego de caminar una largas horas con las lagrimas en mis hombros, despierto en un lugar que tenia vista al mar, había llevado la mochila del colegio sin saber por qué, me senté para disfrutar de mis llantos y tratando de averiguar qué había pasado. Era, para variar ( aunque se vea como cliché) por una decepción amorosa ( quien me conoce sabe muy bien que mi vida es un cliché). Así es como aparece el primer poema de los casi 300 que tengo en mi haber. El titulo de ese primer poema es: TE DEJARE IR. Pasaron los meses y las decepciones pasaron a ser recuerdos.

Luego vino otra etapa de mi vida, NUEVA YORK, el cantar de estos poemas tenían como letra la tristeza, añoranza, el recordar, la pena de estar solo solamente, mezclado con el amor y la desilusión. Pasando asi casi tres años de mi vida.

Luego, cuando regreso a lima, me peleo conmigo mismo y entro en una etapa de no escribir, de no querer realmente escribir.

Luego de un año sin escribir, la muerte de mi padre, hizo que me amistara con mis versos y empezara a escribir, luego se suman a la partida de mi padre, otras decepciones más, el recordar de mi vida, mi niñez, mi verdadera niñez, mi niñez sin apellidos.

Lo que verán a continuación es sólo un compendio de, lo que yo considero, mis mejores poemas, divididos por años.

Los textos, poemas o relatos que veran a continuación son un simple resumen de las cosas que he escrito en distintos momentos de mi vida. Algunas de las cosas escritas, reflejan temores, decepciones, sueños o simplemente sentí que fue y será mi mejor forma de sentirme tranquilo con todo lo que siento

lunes, 26 de octubre de 2009

Pablo Neruda

HEMOS PERDIDO AUN

Hemos perdido aun este crepúsculo.

Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas

mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana

la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda

se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada

de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?

Entre qué gentes?

Diciendo qué palabras?

Por qué se me vendrá todo el amor de golpe

cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,

y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes

hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

PARA MI CORAZON BASTA TU PECHO

Para mi corazón basta tu pecho,

para tu libertad bastan mis alas.

Desde mi boca llegará hasta el cielo

lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.

Llegas como el rocío a las corolas.

Socavas el horizonte con tu ausencia.

Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento

como los pinos y como los mástiles.

Como ellos eres alta y taciturna.

Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.

Te pueblan ecos y voces nostálgicas.

Yo desperté y a veces emigran y huyen

pájaros que dormían en tu alma.

ME GUSTAS CUANDO CALLAS

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,

y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

Parece que los ojos se te hubieran volado

y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma

emerges de las cosas, llena del alma mía.

Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,

y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.

Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio

claro como una lámpara, simple como un anillo.

Eres como la noche, callada y constelada.

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

Una palabra entonces, una sonrisa bastan.

Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MAS TRISTES ESTA NOCHE

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.

Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.

Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,

mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,

y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.